¿Sabemos Vivir en un Mundo Conectado?

Por una relación más segura, crítica y saludable con las tecnologías digitales

Con el lema: “Todos desempeñamos un papel: alfabetización mediática e
informacional para las personas" y el objetivo de fomentar el pensamiento crítico,
la evaluación de fuentes y el uso responsable de la información frente a retos
como la desinformación, el discurso de odio y el impacto de la inteligencia artificial,
del 24 al 31 de octubre se celebra la Semana Mundial de la Alfabetización
Mediática e Informacional (AMI), evento anual promovido por la Unesco.
Aunque formalmente se distingue de la alfabetización digital, lo cierto es que
ambas están unidas por el propósito común de dotar a las personas de
herramientas que les permitan desenvolverse en contextos de comprensión y
libertad en el actual entorno en el que la información y la comunicación juegan un
papel central.
Del mismo modo, alfabetización mediática e informacional y alfabetización digital
comparten el empeño por centrar el desarrollo de las habilidades de las personas
no tanto en el manejo en sí de las herramientas como en el fortalecimiento de sus
capacidades cognitivas y, muy especialmente, en sus potencialidades creativas.
La alfabetización mediática e informacional, así, señala la UNESCO: “Incluye un
amplio espectro de conocimientos, habilidades, actitudes y valores para buscar,
acceder, evaluar críticamente, utilizar y contribuir mejor al contenido de la
información y los medios de comunicación”.
De tal suerte que, sería de esperar, que “los ciudadanos alfabetizados en medios
de comunicación e información están preparados para participar más eficazmente
en el diálogo, la libertad de expresión, el acceso a la información, la igualdad de
género, la diversidad, la paz y el desarrollo sostenible”.
En el contexto actual en el que la desinformación se expande a la sombra de
intereses que se mueven en la sombra y, muchas de las veces, en un sentido
supranacional, queda clara la urgencia de procurar que las personas puedan, cada
vez en mayor medida y de manera autónoma, allegarse información objetiva,
actual, específica, clara, accesible, multilingüe y basada en evidencia científica, a
decir de las características que la propia UNESCO marca como indispensables.
La semana de la alfabetización mediática e informacional se celebra desde 2021,
teniendo en la difusión de los derechos que la era digital ha traído consigo uno de
los ejes sobre los cuales se ofrecen talleres, charlas, seminarios y otras
actividades en dirección a construir “una ciudadanía informada y empoderada,
capaz de desenvolverse de manera crítica, responsable y segura en los entornos
digitales”.
Al final del día, el hecho de que cada vez más personas puedan incorporar la
noción de que a sobrevivir en un mundo conectado es algo que se aprende,
permitirá no solo promover “una relación más segura, crítica y saludable con las
tecnologías digitales”, sino además ampliar la capacidad de sociedades y
personas para transformar el mundo actual a partir de su comprensión.





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