En Pantalla: Looks Maxxing & Junior
- Pablo T. Moreno

- 20 abr
- 3 Min. de lectura
Pablo T. Moreno

La poción incandescente de Death Becomes Her que dota de belleza y juventud sobrenaturales a Meryl Streep, o la misteriosa droga verde neón que convierte a Demi Moore en Margaret Qualley en La Sustancia.
El cine está lleno de sustancias que caminan la cuerda floja entre remedio milagroso y veneno mortal de alto precio.
En una cultura digital obsesionada con la optimización, el internet también se ha desbordado de estas sustancias.
Ya no se trata de lo que deberíamos hacer con nuestro cuerpo, sino de lo que podríamos hacer con él.
Uno de los ejemplos más claros es Ozempic: Un péptido inyectable regulado que promete disminuir el apetito y facilitar la perdida de peso como por arte de magia. No estamos diciendo que DEBES adelgazar… pero con Ozempic, PUEDES. Y si puedes… ¿Por qué no hacerlo?
Con este discurso, han surgido personajes que lo promueven en redes.
“Clavicular” (Brian Eric Peters) es uno de los más populares.
El streamer e influencer de tan sólo 20 años, ha estado en boca de todos por lo extremo de sus “protocolos” de auto optimización (O “LooksMaxxing” como dice la chaviza) que incluyen utilizar un martillo para generar “microfracturas” en su estructura ósea y así modificar la forma de su cara para ser más convencionalmente atractiva, o el uso de péptidos del mercado negro y hasta metanfetaminas para controlar su peso.
Lo que alguna vez fue un lujo para la humanidad, nuestra propia imagen, hoy nos inunda con tecnologías como una cámara HD siempre en el bolsillo y redes sociales basadas en la imagen pública como una proyección de valor.
En un momento donde compañías como Meta enfrentan procesos legales por daños psicológicos a menores de edad y tomando en cuenta los demográficos mayoritariamente adolescentes que alcanzan estos influencers, cabe recordar:
Clavicular y el LooksMaxxing no son casos aislados.
Son productos de plataformas diseñadas para retener la atención de sus usuarios.
Con scroll infinito, convierten la obsesión individual del “proyecto corporal infinito” en un modelo de negocios: Siempre habrá algo que puedas optimizar, quédate y desliza para ver qué es.
Cuando el antropólogo Edmund Carpenter mostró un espejo a los miembros de la tribu Biami “Se quedaron paralizados: tapándose la boca y agachando la cabeza, mirando fijamente sus reflejos, con sus abdómenes delatando una terrible tensión”.
Terror: ¿Ese soy yo? ¿Así me ven los demás? ¿Me veo como quisiera que me vean?
Los foros y las comunidades de LooksMaxxing son habitados por Jóvenes viviendo una crisis generacional ante un espejo que no se apaga.
Aterrados por ser vistos como débiles, pequeños, enclenques, inferiores, pobres, e indeseables, estos métodos no sólo les prometen resultados. También les prometen control sobre su imagen pública y sobre su cuerpo por encima de lo que dicte la naturaleza.
Junior (2011) es un cortometraje escrito y dirigido por Ducournau algunos años antes del estreno de Voraz y Titane. Dos películas que la colocarían en la lista de directoras de ciencia ficción y horror contemporáneo a tener en la mira.
Este corto, nos relata la historia de una chica desinteresada en su apariencia personal y que siente hasta cierto repudio por la idea de verse bonita. Hasta que, la pubertad hace de las suyas y, en el grotesco estilo de la directora, el cuerpo de la protagonista empieza a cambiar de forma viscosa y repulsiva con pellejos babosos y efectos de sonido para retorcerse.
Los péptidos y el LooksMaxxing van más allá de intentar “verse mejor”. Son un intento obsesivo de controlar y calmar la ansiedad de lo previamente incontrolable como el funcionamiento de nuestro cuerpo o procesos naturales como la pubertad. Y qué mejor que Junior para recordarnos esa edad incómoda en la que más de uno de nosotros no hubiera dudado en decir sí a un atajo para salir de ella antes, invencible, y radiante.
La diferencia es que hoy, estas soluciones rápidas ya no tienen que ser ofrecidas por una mujer enigmática en una mansión mientras una tormenta eléctrica acecha allá afuera, o un servicio telefónico misterioso que insiste en “respetar el balance”.
Están a un click de distancia, y sus detractores parecen estar haciendo menos ruido en línea que sus promotores.
Tal vez si Junior se hiciera hoy, la protagonista ya no hubiese tenido que esperar a que su cuerpo cambiara. Habría podido forzarlo a cambiar, y Clavicular (o alguien más) le habría dicho cómo.
Puedes ver Junior subtitulada al inglés gratis en youtube:
Mientras tanto, esperamos ansiosos el estreno de Alpha, la nueva película de Ducournau, en donde la directora continúa explorando este tema de la imagen que tenemos de nosotros mismos en la adolescencia y la que queremos proyectar hacia los demás.
¡No te la pierdas, estará en cines con el festival de Sundance en Cinépolis y se estrenará en salas en junio 2026!





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